4 jul 2011

Buscando una respuesta...

Déjalo ser...



¿Empezando a rezar?


Hace ya muchos años abandoné los dogmas, mucho tuvo que ver mi profunda educación religiosa; en la casa materna se mezclaban los santos de mi madre con los libros de mi padre. No me fue dificil separarme de una iglesia que no me representa, de chica católica -e incluso catequista- pasé a un descreimiento -cimentado y argumentado- de la institución y sus cruzadas.

Sin embargo no me alejé del misticismo, por el contrario, creo firmemente en las fuerzas del universo, en sus leyes, sus avisos y sus palabras; caminé y experimenté otros rumbos de fé hasta que logré consolidar la mía propia. La fe en mí y en mis actos, la fe en las personas y sus actos; la fuerza de la 'oración' como enunciado de huella sonora, las manos unidas y su energía en el 'centro de uno mismo', en el destino y sus renglones torcidos, la naturaleza y sus misterios, creo en las almas de los que se fueron, en la física que me dice 'todo vuelve' y el poeta que me clama 'todo queda'.

Todos los días me topo con gente que me habla de Dios, que me dice que tenga , que crea en los milagros; tengo mi cartera llena de estampitas y algún rosario de bolsillo, mismos que guardo no por lo que representan sino por la intención con que me fueron dados, no creo en ellos pero si en el poder inferido en ellos por las almas que me los regalaron. Estudiosa y docente del sistema de Símbolos, escucho a quienes me hablan de vírgenes y santos, los escucho con respeto y hasta puedo entenderlos, puedo incluso sentirme identificada con su necesidad de creer en algo.

He intentado rezar como me dice mi madre, acepto su bendición porque reconozco su fuerza (y porque la necesito), he encendido una vela blanca como me recomendó una amiga, he consultado a las cartas, las hadas y el i-ching; he querido hablar con Dios pero sólo puedo hablar conmigo misma... Y lloro, y dudo, y entablo conversaciones absudas: "Si es que existes ayúdame"- seguido de "¿pero a quién le hablo?" tras el cual viene un "¿y si existe pero yo no lo creo?"... El resto de la gente me mira como hereje cuando les digo que no soy creyente, cuando en el hospital van las monjas a preguntar si el paciente internado quiere comulgar, me molesta su insistencia, su proselitismo.

Y sin embargo, reitero, he intentado rezar... quizá como una salida desesperada, quizá porque ya no puedo sola con toda esta carga y necesito pensar que 'hay alguien más' que me ayudará a cargarla, quizá porque necesito creer que en mi soledad 'alguien' me escucha, que ese señor de allá arriba me verá y terminará de una vez con esta angustia que está a punto de partirme; porque soy en definitiva tan absolutamente humana (¡oh, juguete de la fortuna!) que no hay nada que pueda hacer con este azar, con esta ruleta rusa, con esta cosa que me oprime el pecho, que lo traspasa, con la incertidumbre, con el cansancio, con el corazón aturdido. Levanto mis ojos buscando el Olimpo...

Lu*

Consulta de Voluntad de Donación Durante las Elecciones 2011


Información: 0800-33(donar)36627

El domingo 10 de julio, durante el desarrollo del acto eleccionario en la Ciudad de Buenos Aires, y en cumplimiento de la Ley 2.508, el Instituto de Trasplante, organismo responsable del proceso de donación de órganos y tejidos para trasplante en la Ciudad, dependiente del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad, realizará la campaña destinada a informar y recabar la voluntad de los ciudadanos respecto a la donación de órganos y/o tejidos.

Durante las elecciones, en 40 escuelas autorizadas por la Justicia Electoral donde se realicen los comicios, el Instituto de Trasplante tendrá mesas de información y consulta, con personal capacitado, para que las personas se acerquen a conocer el tema y a plantear sus dudas en torno a la donación de órganos y los trasplantes.

Se distribuirán folletos informativos y quienes lo deseen podrán manifestar su voluntad con respecto a la donación.

Las elecciones son una ocasión especial, un momento en el que además de elegir a nuestras autoridades podemos expresar nuestra decisión respecto a un tema sensible como éste, siendo capaces de pensar en los otros, en los miles de pacientes que aguardan un trasplante para recuperar su salud.

Listado de Escuelas para consulta sobre Donación -Elecciones 2011-

Esc. Comercial Nº 4, B. Fernández Moreno - Bolívar 1235
Universidad Católica Argentina - A.M. de Justo 1400, Dique 2
Col. Nacional Nº 2, D. F. Sarmiento - Libertad 1257
Esc. Nº 8, Nicolás Avellaneda - Talcahuano 680
Esc. Nº 5, Agustín Álvarez - Humberto Primo 1573
U.B.A. Facultad de Derecho y Cs.Sociales - Figueroa Alcorta 2263
Esc. Sup. De Comercio Carlos Pellegrini - Marcelo T. de Alvear 1851
U.B.A. Facultad de Cs. Económicas - Córdoba 2150
Inst. Santa Cruz - 15 de Noviembre 950
Inst. Félix Fernando Bernasconi - Catulo Castillo 2750
ENET Nº 14, Libertad - Magdalena 431
Esc. Nº 9, Pedro de Mendoza - Pedro de Mendoza 1835
Inst. Nueva Pompeya- Fournier 3157
Esc. Nº 8, Almafuerte - Maza 1913/ 1935
Col. Nacional Nº 3, Mariano Moreno - Rivadavia 3577
Esc. Nº 3, Primera Junta - Rivadavia 4817
Esc. Nº 1, Chacabuco - Eva Perón 1502
Esc. Nº 15, República Oriental del Uruguay - Carabobo 253
Esc. Nº 8, Dr. Luis F. Leloir Int. Francisco - Rabanal 2275
Esc. Nº 16, Dr. Sofanor Corbalán- Berón de Astrada 6351
Inst. Madre del Buen Consejo - De los Corrales 7351
ENET Nº 35, Ing. Eduardo Latzina- Lope de Vega 2150
Esc. Nacional Dr. Esteban A. Gascón - San Blas 5387
Esc. De Danzas, Jorge Donn A. Magariños - Cervantes 5068
Esc. Nº 10, Cnel. de Mar. L. Rosales - Mercedes 1405
Esc. Nº 1, Dr. Dellepiane - Baigorria 3169
Esc. Nº 4, R.R. de los Llanos Francisco - Beiro 4548
Esc. Nº 18, Helena Larroque de Roffo - Medeyros 3555
U.B.A. CBC Sede Drago - Holmberg 2614/ 2644
Esc. Nº 9, Naciones Unidas - Rogelio Yrurtia 5806/ C. Pellegrini s/n
Esc. Raggio - Del Libertador 8635/ 51
Esc. Normal Superior Nº 10, J.B. Alberdi - O´Higgins 2441
Universidad Católica Argentina - Cap. Gral. Ramón Freire 183
La Rural S.A. - Santa Fe 4201/ Juncal 4441/ Sarmiento 2698
Col. Guadalupe - Paraguay 3925/ Julián Álvarez 2129
Esc. Nº 4, Prov. De Córdoba - R. Scalabrini Ortiz 1336
Esc. Nº 1, Quintana de Escalada - Corrientes 5332
Esc. Nac. Nº 24, D. Vélez Sarsfield - Del Campo 1340
Esc. Nº 18, Cabildo de Bs.As. - Federico Lacroze 3839
Esc. Nº 4, Cnel. Álvarez Thomas - Terrada 3983

Fuente: Buenos Aires Ciudad

2 jul 2011

Medicina narrativa: médicos más humanos y cercanos a los pacientes

Nueva tendencia en salud
Por Yésica de Santo


La corriente promueve el diálogo entre los profesional y la gente, apartándose de los lenguajes fríos y técnicos. Diversas experiencias fueron expuestas en el Simposio Internacional de Actualización Pediátrica “Doctor Giannantonio”

Vamos los médicos, rajen del cielo!”, exclamó el cardiólogo Daniel Flichtentrei haciendo alusión a un tema de los Redonditos de Ricota. No es común presenciar una reacción como esta en medio de una jornada médica, pero el nombre de la convocatoria anunciaba que nada sería como de costumbre, y que se hablaría de algo urgente: la medicina narrativa.

Se trata de una corriente que promueve la narración en el discurso médico dirigido a los pacientes, y que a su vez, incentiva la escucha atenta de las historias de vida de los enfermos. Los médicos se entrenan en reescribir o contar las historias de sus pacientes en un lenguaje cotidiano (no en el lenguaje técnico de las historias clínicas) y en confrontar sus percepciones para generar destrezas imaginativas que ayuden a cruzar la barrera entre saber acerca de la enfermedad del paciente y comprender su experiencia. “Es trabajar en la construcción de puentes de palabras entre la ciencia y las humanidades”, explicó Daniel.

La jornada se celebró en el marco del 16 Simposio Internacional de Actualización Pediátrica “Doctor Giannantonio”, organizada por el Hospital Italiano. Allí los profesionales, en su mayoría pediatras, acordaron que “es necesario abandonar el castillo de marfil donde antaño se posicionó a la medicina y bajar al fango de la realidad y de las consultas cotidianas”. Según los médicos, la medicina narrativa es una herramienta fundamental para mejorar la relación con el paciente, los tratamientos y los diagnósticos. “Comúnmente el paciente llega con su historia de vida, y nosotros la mutilamos y convertimos en una historia clínica”, aseguró Flichtentrei.

Todo aquel que alguna vez fue paciente, de seguro sintió que al finalizar la consulta aún le quedaban cosas para decir, o quizás se vio inhibido porque el doc miraba su reloj cada 18 segundos. Es que a partir del desarrollo de la biomedicina, las posibilidades de generar empatía y las capacidades comunicativas, fueron relegadas. Al mismo tiempo, el aumento de las consultas por enfermedades crónicas, hace que la relación paciente-médico se prolongue en el tiempo y plantea la necesidad de abandonar el interrogatorio y pasar a un diálogo dedicado.

“Los médicos tendemos a ignorar que los individuos no sólo son cuerpos”, destacó el doctor Flichtentrei y dio un ejemplo: Miguel Ángel tenía 48 años, padre de tres hijos y alcohólico. En la consulta declaraba “me duele el pecho, tomo sin parar, mi mujer salió a limpiar casas, mis hijos no van a la escuela por no poder pagarles el colectivo.” “Y yo lo traduje: infarto de miocardio, deterioro de su función ventricular izquierda, inoperable. Entre lo que él me dijo y lo que yo anoté, había un abismo”, admite.

Carmen de Cunto también quiere abandonar el castillo de marfil. Ella es reumatóloga infantil y trabaja desde hace cinco años en el área de medicina narrativa del Hospital Italiano. Para la doctora “el tiempo y la mercantilización de la medicina hicieron que perdamos la capacidad de la escucha atenta. Pero es en ese encuentro con el paciente en que todo puede cambiar”, dice convencida.

La voluntad de asistir a un cambio en la relación médico paciente es bienvenida por los profesionales de la salud. Sin embargo, una escucha atenta de la narración del paciente, es muchas veces una tarea imposible de concretar. Al respecto, Daniel opinó, “si tengo que atender a 30 pacientes en la mañana, no puedo escucharlos durante 45 minutos. Esto lo planteamos siempre, y no hay respuestas”. Sin embargo, el doctor cree que la situación está cambiando porque “las autoridades sanitarias se están dando cuenta de que una consulta corta resulta más cara porque los médicos pedimos muchos estudios complementarios para poder dar con un diagnóstico".

María Cristina Cortines es cardióloga infantil y para ella es urgente “comenzar a escuchar al paciente”. Su interés por la medicina narrativa surgió a partir de “los fracasos que te hacen dar cuenta de que, si bien tu trabajo puede ser técnicamente impecable, a veces eso solo a la gente no le sirve".

La corriente surgió hace 20 años en los Estados Unidos, pero recién ahora se está difundiendo aceleradamente en otros países, introduciendo cursos obligatorios para los estudiantes, con el objeto de enseñar la práctica de la comunicación y la capacidad de escuchar e interpretar las historias de los pacientes.

En el Hospital Italiano desde hace dos años se dictan los talleres de medicina narrativa para residentes y estudiantes de medicina. Allí los profesionales leen y narran. Según Carlos Wahren, jefe del departamento de pediatría del Hospital Italiano, “se busca recuperar lo que se había perdido parcialmente a lo largo de la carrera, volver a escuchar y conectarse con la historia del paciente, volver a emocionarse.”


Fuente: Tiempo Argentino

30 jun 2011

Encantadora de serpientes y otras yerbas...


Finalmente el miércoles pude dar por cerrado un nuevo capítulo en el apartado "trámites engorrosos", finalmente el miércoles -mediante buenos amigos- y tras una Carta Documento, cientos de llamados, mails, faxes y un correo postal, los pepeles para justificar mi ausencia en el trabajo estuvieron presentes ante la famosa Junta Médica, ahora a esperar... esperar qué resuelven y cómo sigue, cuántos días me dan y cuánto tiempo demorará para que tome cartas en el asunto Recursos Humanos. Aparentemente "no habrá problema", pues la gente de recursos humanos está muy al pendiente de mi caso, parece que somos el único caso en la administración pública de la provincia y mentiría si dijera que esa administración ha faltado en algo, honestamente no, tanto quien está a cargo de los docentes y mi propia directora han intentado en todo momento facilitarme las cosas. Una buena!

Pasadas las corridas, tuve que "volver" a ocuparme de mi muchacho, quien, encerrado en sí mismo y sus propias necesidades, hizo caso omiso de los motivos y me pasó factura por el abandono... Tornose berrinchudo, egoísta, clamador de boludeces que no podían esperar, antojadizo y pueril, más demandante que de costumbre, hasta que por fin la tarde-noche del miércoles pude sentarme con él en el sillón, abrazarlo y rascarle la cabeza, repetirle una y otra vez lo mucho que lo quiero y hacerle entender (si es que se puede) que cada uno de mis actos están hechos y pensados solamente para él.

Con el paso de los meses, he aprendido a relajarlo, a leer sus silencios e interpretar sus actos de niño malcriado... A mitigar el abandono de su hermana que hace 4 meses ni siquiera llama, alejar los malos recuerdos de su infancia, permitirle navegar en sus momentos de gloria, recordar a su viejo, a su abuela y a Ricardo... ¿En qué momento me convertí en su madre? No lo sé... sólo sé que le canto canciones que para mí fueron "de cuna", que espanto sus fantasmas mirándolo a los ojos y convierto pesadillas en sueños simplemente con mis manos en su frente.

Tras más de 6 meses de espera, algunos nudos empiezan a aflojarse, al mundo le fallan las tuercas y cuando parecía que todo seguiría igual, se desiguala. Hay trámites y consignas pendientes, expedientes e incidentes que renovar... y yo sacando fuerzas ya no sé de dónde pero no puedo aflojar. Hoy volvieron a decirme "admirable" y creo que comenzaré a creérmelo, porque sostener este gran universo que sigue bifurcándose y todavía tener ganas de jugarme una partida de back gammon con mi amor, cuyo esfuerzo mental lo motiva y el movimiento de las fichas ha desaparecido sus calambres, a mí me admira de mí.

Lu*

27 jun 2011

Más cabrona que bonita...

Dedicado al Sr. Coordinador...



Literalmente sola cargando un mundo...

Burocracia: Dícese de la gente pelotuda que se cree tener nuestra vida en sus manos.  Burocracia sanluiseña ¡vaya si te habré enfrentado! Rían ahora insignificancias de escritorio...
Desde hace tres semanas vengo llamando diariamente -y mando mails- al organismo tercerizado encargado de controlar las faltas de los docentes, tengo una licencia por "atención a familiar enfermo", misma que está próxima a vencerse, por eso -y tomando en cuenta mis circusntancias- intenté preparar con tiempo para que no tuviera que correr así, como hoy... en cada mail y llamada les explicaba mi situación, la de "mi enfermo a cargo" y la de mi absoluta soledad, no sólo en Buenos Aires, sino en el país entero...  Hoy lunes 27 finalmente fuí notificada que la documentación que justifica mi ausencia laboral debe presentare -alguien debe presentarla- el miércoles 29 a las 5:15 de la tarde en la ciudad de San Luis (detalle, yo vivo en Villa Mercedes, donde hay una oficina del organismo, a San Luis capital, median 2 horas de trayecto...)

No sólo son inoperantes, ignorantes e incopetentes, son unos cabrones! "lo hacen así para que no lo logres", me decía esta mañana una chica que me atendió en el hospital, tuve que recorrer -de hoy para hoy- cada especialidad juntando cada estudio, cada laboratorio, cada tratamiento, cada internación de los últimos 4 meses...  y si, el sistema así funciona, te desgasta cuando sabe que estás de rodillas, le encanta verte caer... Son dos mangos, mangos de docente que hoy no sobran!

Estoy tan caliente! Como si no estuviera lo suficientemente complicada y loca! Pero no me desenfoqué, mandé todo, el miércoles sin falta tendrán sobre su escritorio más de 150 fojas que su ineptitud no sabrá descifrar, y previniendo que no llegase el correo a tiempo, envié, a quien me hará el inmenso favor de viajar y presentarse, 50 hojas por fax, para que tengan para entretenerse, quieren papeles ¡papeles les voy a dar!!!
 
No es la primera vez que te gano burocracia sanluiseña, conmigo te topaste con pared, si te habré retado y vencido en éstos casi 7 años... Hoy me has hecho correr de 8:00 a 19:00, me has hecho dejar solo a mi marido, descuidar a mi motivo, me complicaste, enloqueciste, humillaste, maltrataste, creíste derrotarme; hoy me desahogo pero la última risa será la mía!

 
Lu*

p.d. Copia y resguardo de cada documento emitido y/o recibido, constancia fehaciente de cualquier daño producido...

26 jun 2011

Niña triste...


Me siento asfixiada, confundida, atrapada... Viendo el redondo mundo pasar sin que pase nada. Atada. Respirando sosobra, hastío, encierro y soledad; esperando que alguien abra la puerta y me deje escapar, la ventana se ha hecho chica, insuficiente. Cansaba hasta de mí y de mis intentos por sobrevivir, fingir, escenificar, una y otra vez la misma sonrisa ensayada, contenida, las mismas palabras que no dicen nada, vacías, pretendidas. Presa en un compás de espera, espero, acecho. ¡Derrumben las paredes! necesito aire, me ahogo... una mano. Envejezco.

Lu*

24 jun 2011

Nostalgia de tanta inocencia...



"Qué bonita sos"...


Lo dijo así, sin más, el muchacho lindo (muy lindo) con quien me topé ayer por la tarde mientras caminaba de vuelta a casa, sólo atiné ponerme colorada y agraceder con una sonrisa desconcertada el cumplido; fuí "feliz" todo el día, no paré de sonreír y mirarme en el espejo, el facebook y los mensajitos de texto fueron testigos de ese eco. Fuí feliz ¡qué boba! y todo por un piropo...

Hace un par de días, coincidentemente, charlando con una amiga, hablaba de mi necesidad de ponerme nuevamente tacones, un vestido, rizar mis pestañas, un poco harta ya de los vaqueros y cualquier suéter, de la cara lavada y los zapatos más cómodos... La mujer que existe en mí ha quedado totalmente delegada, olvidada y lo que hoy por hoy devuelve el espejo es un rostro cansado que ha envejecido demasiado en tan poco tiempo, mi cabeza se está llenando de canas y mi cuerpo, mi otrora muy caliente cuerpo, ha sucumbido a los fríos del celibato.

Feminista acérrima, aspirante a intelectual, lectora, independiente, he fundado mi vida en aquello que también pasa por la cabeza, desde temprana edad ganando y manejando mi propio dinero, sin aceptar imposiciones ni falsos cosquilleos, me resulta tan absurdo verme a mí misma "sonreír" con un extraño por decirme que "soy bonita"; he llegado a casa con aire triunfante, preguntado a mi marido si lo era, a lo que él -entre dormido y sin comprender desde qué lugar formulaba la pregunta- respondió (por si las dudas) un monosílabo "si".

Resulté ser tan boba como la más boba... lo acepto y me relajo, no voy a discutir la sensación que me produjo aquel piropo, ni ponerme a cuestionar que -en medio de una cruel enfermedad- extrañe cambiar de aretes y combinar la bolsa con los zapatos. Me renovó el sentir una mirada fuera de todo mi contexto, una mirada que por primera vez en mucho tiempo no me veía con pena, "admiración" o con ánimos de consuelo, me resultó una fuerte brisa que reaccionó en todo mi universo.

"Qué bonita sos", me dijo un completo desconocido (ya dije que era lindo ¿verdad?) y recaló en un post; tan a la ligera, tan natural y desfachatado el galán aquel, que jamás imaginó que sus tres palabras hubiesen movido los hilos de la pajarera ¡y yo que venía pensando 2000 cosas! esas que empañan mi mirada y mi mente... Hoy volvimos al hospital, bajo el influjo tilinguero puse el despertador media hora antes, me tomé mi tiempo, me miré al espejo, dejé el "uniforme" en una silla y abriendo el clóset saqué algunas prendas, pilchas que no había usado en mucho, mucho tiempo...

Lu*

17 jun 2011

Unos minutos en otra piel...

La espera es a contra reloj... y no depende de la prepaga, obra social, gobierno, médicos, hospital... depende de otro, como tú o como yo... ¿un ángel tal vez?

Atentos y confiando en esa llamada que nos hará renacer, esperamos... Unos minutos, te invito unos minutos a ponerte en nuestra piel. No lo dudes, hoy por mí mañana por vos... Doná tus órganos!






15 jun 2011

No dudaría...



Entre cenizas y eclipse de luna...


Tras la agotadora semana anterior, en la que debí organizar -además de lo habitual- el vencimiento del retiro por invalidez de mi marido, mi licencia laboral, renovación del contrato de alquiler y otras yerbas, esta semana al fin pude encaminar las cosas, encaminar unas y dar los primeros pasos en otras; trascurridos también los 10 días de prueba para establecer la nueva dosis de insulina, y pedir al equipo médico a cargo de mi esposo asistencia psicológica para él y para mí, cierta "normalidad" volvió a mi vida.

Han sido días tranquilos, con una visita al endocrinólogo, mismo que me dejó con ganas de no volverlo a ver y es que sucede que la doctora especialista en diabetes con cuadro pre-trasplante (que no es cualquier cosa!) salió de vacaciones por lo que la consulta debí hacerla con un muchachito que poco sabe las complicaciones y "estados alterados" que engloba un paciente de las características de mi esposo; a éstas alturas uno ya les toma el pulso a los doctores, con algunas palabras sabes si estás delante de quien domina la situación o delante de quien pretende improvisar, y francamente para improvisaciones que vaya a probar con otro, que se haga de abajo y que empiece con diabetes simples, o para decirlo de otra manera: que adquiera experiencia antes de querer jugar en ligas mayores. Conclusión: el 1º de julio volveré con la endocri -que además de conocer el tema- conoce la realidad caótica que encierra un paciente en lista de espera.

Salvo eso, y varias llamadas a San Luis, para ver quién y cuándo se ocupan de la renovación de mi licencia, todo ha trascurrido plácidamente... Al fin pude acondicionar "el estudio" de Jorge, que si bien ahora no se usa, se usará! Colocar nuestros cuadros y algunos adornos más que den a este "departamento temporario" una sensación más a hogar, sobre todo teniendo en cuenta que es el lugar en donde él vive su -literal y clínica- internación domiciliaria.

Mientras tanto, las noticias me llegan a través de internet, noticias de mi gente, de mi país, y de este país, así que mientras las cenizas cubren mi balcón y por la lluvia me perdí el tan promocionado eclipse, recibo fotos de mi cuñada embarazada, hago el seguimiento del regalito para el bebé que envié a México hace varias semanas y espero tranquila la hora de desenchufar a mi marido de su alimento diario, inyectarle su nueva dosis de insulina y descansar francamente descansada. Mañana sólo iré a cobrar el apoyo de hospedaje y autorizar unas ódenes de prácticas, si la lluvia amaina trataré de ir al banco a reclamar mi tarjeta perdida (que jamás llegó), buscar alguna oportunidad editorial, ir al super y volver a casa; el viernes muy temprano, como cada 13-15 días, drenaje (programado), y además de seguir insistiendo con el organismo que regula las faltas docentes en San Luis y que desde el viernes no me ha dado una respuesta a pesar de mis diarios mails y llamados telefónicos, ya'sta, terminamos y párale de contar...

Lu*

12 jun 2011

Hay ángeles entre nosotros...

"Qué fresca es la sombra que ofrecen, qué limpia el agua dulce de sus miradas, es por tí que empiezo un nuevo día..."


Cuánto bien hace la gente de bien... una mano amiga en el momento que más lo necesitas se agradece eternamente. Son minutos, son acaso un par de horas que pueden cambiar "un mundo".

Gracias "GENTE", porque sin nombrarlos acuden, están y acompañan el oleaje de un par de almas. Lo extraordinario de este trance es saber que hay gente como ustedes, dispuestos a dar, poner el cuerpo y compartir.
Se os multiplicará. Que así sea...


Lu*

11 jun 2011

No puedo con mi genio...


Me molestan los prístinos, los inmaculados; los que nunca en su puta vida se ensuciaron, los que no se equivocan, los que no cometen grandes errores porque nunca emprendieron grandes hazañas.

Me molestan los que no tiraron nunca piedras, prefiero a los que por lo menos escondieron la mano; los que estáticos se quedaron señalando con el dedo, los que sólo saben escupir, los vírgenes de falencias.

Prefiero siempre, si prefiero, a quienes se metieron al barro y se embarraron; los pusieron el pecho a balas y cañones, los que jugaron con fuego y se quemaron (y sonrieron), los que mucho erraron porque mucho anduvieron.
 
 Estoy indignada, rabiosa y dolorida. Con nuestros pañuelos no!
 
 
Lu*

10 jun 2011

Necesito...


Hoy por hoy necesitaría ser bicéfala y poseer un sin número de extremidades, pues no alcanzan dos manos para hacer, dos piernas para correr y una cabeza para pensar.. Y ya que pedimos, necesitaría un corazón más, pues uno solito ya no alcanza para contener... ¡puf!

Lu*

9 jun 2011

"El que pone el cuerpo soy yo..."


Llevo ya demasiados días desbordada, gritando y llorando ¡enloqueciendo! Intentando que cada cosa esté en su lugar y en su momento, ni antes ni después ya que en esto se está jugando una vida. Me he convertido en una especie de araña que con sus ocho patas acapara todo, yendo y viniendo autorizando órdenes, siguiendo resultados, hablando con los médicos, programando laboratorios, estudios... cuidando la piel plaquetopénica de mi marido, su cabeza, sus piernas, los dedos de sus pies, surtiendo el medicamento y el refrigerador; intentando mantener un orden en medio del caos sin tener un minuto en que pueda salirme de "la agenda", todo está calculado y así tiene que ser, cada horario, cada minuto del día está controlado pues al más mínimo error es su salud la que lo paga.

Hoy después de un desborde a gritos he tenido que pedirle perdón, llorando, una vez más llorando pues tajantemente él me ha recordado, con una suavidad que yo no conocía: "el que pone el cuerpo soy yo...", tras eso guardó silencio y cerró los ojos, resignado a que yo fuera y viniera con el alimento, las pastillas, coordinando telefónicamente los horarios de extracción; sin embargo ya no pude seguir más, me senté frente a él en una silla, lo miré tan dócil, tan extremadamente paciente, tan lo que nunca fue... que mi cabeza se fue para otra dirección, hacia él.

Tengo que encontrar la manera de seguir sobrellevándolo todo. Mientras lo conectaba (a la teta) pensaba que hacen falta al menos 2 personas sostener la faena, una para que se ocupe de todo y otra para regalarle los momentos de paz que tanto necesita, yo ya no puedo ser ambas en el mismo envase... Estoy tan agotada que cuando él quiere salir a pasear, mi contracturada espalda sólo quiere descansar, sin embargo me pongo la careta y salgo a que él disfrute los pocos momentos que tiene al sol. ¿Cuándo llegará el trasplante? ¿cuánto tiempo más podré manejar esta situación? porque la realidad es que aunque quiera dos, sólo hay una sola: Yo.

No quiero gritarle, me siento profundamente hija de puta al gritarle... él no puede defenderse, está atado de pies y manos, esperando un órgano para volver a vivir, porque ¡dios santo! esta es una muerte en vida... ¡Él! que siempre vivió a plenitud y hasta las últimas consecuncias, sobrevive encerrado entre 4 paredes, camina hasta la puerta y nada más... ve la vida pasar y cierra los ojos para que un día más se aleje rápido y sin pestañear, añorando los domingos en los que posiblemente un buen amigo se acordará de él, y lo lleve a dar un paseo...

Lu*

8 jun 2011

Entre lágrimas y desbordes...


El lunes amaneció temprano, muy temprano... había que presentarse al hospital para otro drenaje, el tercero en 3 semanas ¿y en total? ¡bah! desde hace más de un año, ya he perdido la cuenta. Era un día gris, precedido de un fin de semana que hacía esfuerzos por sonreír a pesar de todo.

No puedo enlistar por falta de espacio virtual, la cantidad de cosas que debo dejar preparadas para que podamos salir "tranquilos" de casa: para toda esta movida pre-trasplante y para sobrellevar la misma alquilamos un departamento amueblado, de esos que suelen alquilar los turistas y que disponen de todo lo necesario para instalarse cómodamente y vivir; no para enfermos y todos sabemos que los enfermos no son precísamente civilizados, ordenados ni mucho menos limpios y perfumados, largando sin pudor líquidos y materias orgánicas que manchan y apestan. Un departamento pensado para turistas al que cada semana, sin fallar, viene el dueño a llevarse las sábanas y toallas a lavar como parte del servicio, así que dejo a la imaginación de algún eventual lector las peripecias de los lunes en la mañana (peripecias que comienzan ese mismo día por la tarde y siguen el martes, miércoles...).

Ese inicio de semana me sorprendió cansada, cansada y hormonal ¡que no es lo mismo! transitando los tres días que cada 28 me recuerdan que también soy mujer, y que además -a mis 36- me recuerdan que mi tiempo se acorta... Por eso, no es raro que -ante los asombrados ojos de mi marido- mis propios ojos no pararan de llorar, sacando todo lo que por fuerza tiene que esconderse debajo del tapete, mis hormonas decidieron llorar y les otorgué el derecho; derecho se saberse frágiles y con necesidad de consuelo, un consuelo de quien no lo puede dar porque... porque está enfermo. Ridículamente sollozando y con la nariz hinchada subí al taxi y me aparecí en la consulta, mi cara de esposa doliente con las largas líneas que cruzan mi frente, ya son familiares por esos pasillos por lo que a nadie le sorprendió y se ocuparon de lo importante...

Y así pasaron los días signados como femeninos, teñidos de ibuprofeno (por los dolorosos quistes que, una vez más, me recordaron mi tan postergada visita ginecológica), terminando con una subida de presión que hoy me dejó -tras los interminables trámites mañaneros- de cama; hay que ser un verdadero artista para reir aunque el alma se esté desangrando, un alma que no encuentra asidera, que busca y no encuentra porque "se perdió" ¿cómo brindar consuelo cuando es uno mismo quien no lo encuentra? Cómo alentar a no caerse cuando uno ya está de rodillas? Si, si, ya lo sé ¡es la regla! la que me pone sentimental y dolorida, la que exagera y todo lo nubla pero... hay que seguir remando aunque de momento, los brazos estén muy cansados y requieran detenerse.

Siento culpa de llorar, de llorar así descontroladamente, por eso suelo ahogarlo en la almohada, o esconderlo en el baño, o -como tantas mujeres- lloro bajito por los rincones... pero a veces el dolor te desborda, la cabeza se pasa de rosca y el cuepo (porque al fin y al cabo es sólo un cuepo) deja de responder. Es mucho el dolor y la angustia que uno carga en momentos así; lloras por el otro pero también lloras por tí, -"yo no elegí ésto, me tocó"- le dije desesperada a mi marido... yo no soy enfermera ni mucho menos una santa, ni tampoco me interesa convertirme en una mártir... A veces siento unas ganas desesperadas de escapar, de salir huyendo, huir de mí misma y de los fantasma que atormentan mi cabeza, de todos los pendientes que aún quedan por hacer y de la espera que aún resta por delante; tengo miedo de perderme en el dolor y desaparecer irremediablemente tras el rictus que hoy enmarca mi cara.

Creo que por ahora me he vaciado, que es mucho lo que de mí se demanda, estoy sola y no es poca cosa, sola para él, sola para mí y sola para encarar el incierto día a día; sola para inventarme una sonrisa, para sostener, medicar, apoyar, consolar, mirar, amar, soportar, regañar, consentir, malcriar... Nunca pensé que esta independencia mía me llevara a vivir en una ciudad, que por más hermosa que sea -y si que lo es- me recuerda que aquí sólo lo tengo a él y él, tan ausente, sólo me necesita porque tampoco tiene a nadie más.

¿Dónde está la idiota que reía sólo por reír? Hace tiempo que quiero verla y preguntarle ¿cómo mierda  hacía para ser feliz?

Lu*

4 jun 2011

Hoy ésta es "sólo" para mí...

Hoy me gusta mi sonrisa, aunque el invierno sea gris y sea largo...




3 jun 2011

Días de Amor y otros de Locura...



Hoy es uno de esos días en que las manos no fueron suficientes, ni tampoco la cabeza, los pies ¡es más, ni siquiera el vientre! Me levanté muy temprano segura de que vendría el enfermero, y el enfermero no apareció... No importa, tranquila, recién dieron las 9:00 y ya estás desayunada, vestida y con la casa aseada; el galán duerme con la persiana bajada, pues tras mi decisión de conectarlo de día -en su día que oscila entre el sueño y la vigilia- a las 11 de la noche comienza su festín, sus "paseos" por el departamento y sus asaltos descontrolados a la heladera y quizá a algún recuerdo que lo anda acompañando. A esa hora, él cierra la puerta de la habitación y yo puedo tendenderme tan larga y ancha (mejor dicho, desparramarme) por todita la cama; de modo que con el primer rayo de sol, lo siento aparecer estrepitósamente en el lecho, nunca ha sido muy sutúl el muchacho, pero afortunadamente yo recobré mi buen hábito de dormir profundamente. Baja la persiana (cosa que al principio hizo que me quedara más tiempo retozando, tuve que poner despertador!) y duerme hasta el medio día.

A eso de las 9:30 revisé todos los pendientes y -no sin antes dejar su medicación sobre la mesa, el celular, los anteojos, el vaso de jugo para su "primer despertar" que se dará a eso de las 10:00 de la mañana, le acercqué su leche con chocolate y a las apuradas salí pues la ciudad no espera. Los trámites para la medicación fueron rápidos afortunadamente, no tuve que esperar demasiado por lo que me dio tiempo de ir al banco y constatar que una vez más que en los pagos puntanos las cosas siguen como siempre... Volví a la una y el señor ya era un grito hambreado, descongelé fideos y ¡alá, a comer! (te dije que los fideos estaban en el frezzer, si tenías taaaaaaaanta hambre por qué no los calentaste?). Toda la mañana estuve inquieta y particularmente irritada, sin razón aparente (ja-ja-ja risa amarga) y es que desde el miércoles se sumó una nueva carga.

Resulta que mi bonito, además de todas sus virtudes es diabético... diabetes provocada por su principal patología y con una gravedad tan sutil que debería tratarse con pildoritas pero que -debido a su cuadro general- (un cuadro, a estas alturas que bien podría ser de Van Gogh!) debe inyectarse una mínima dósis a las 23:00 hrs. Todo ésto, salvo la inyección nocturna, se nos había pasado por alto en medio de tanta locura, motivo por el cual -y como buena esposa pelotuda- decidí consultar a la endocrinóloga: -"cuénteme con detalle su rutina para ver cómo puedo ayudarla"- "dígame por qué ha dejado de controlarse periódicamente"... A ver, por dónde empiezo? ¿quiere que le cuente mi triste historia? Pos agárrese y que arranco con la letanía. Veredicto: 10 días de controles AD-DD, AA-DA, AM-DM, AC-DC y por si no estaba muy controlado también antes de dormir (dormir yo, porque como ya lo expuse, mi príncipe valiente bla bla bla...)

Así que además de las 5 alarmas que tengo para no olvidarme de los sagrados medicamentos tuve que agregar algunas con horarios estimativos (Antes del Desayuno-Después del Desayuno, Antes del Almuerzo-Después del Almuerzo...) como para no pudrirse del puto celular que suena literalmente 200 veces al día y que además, hoy, es nuevo (antigüo regalo de mamá y que recién pudo funcionar en la Argentina) ¿cómo mieeeeerrrrda se pone la alarma? y por supuesto ¿cómo mieeeeerrrrda se apaga la alarma?... Y así me la pasé controlando ¡y anotando! todos los resultados de mi dulce primor, picoteando dedos sin ton ni son (a ver, atínale a los callos, claaaaro, ¡callos de guitarrista! -chínguese mi'ja, quería su bohemio, pos ahí lo tiene, 'ora pídale perdón porque en vez de picarle y encontrar la gotita de sangre a la primera tiene que ir sorteando el jugo de tomate frío (AD-DD...)

Yo, que de muy pocas pulgas pasé el día de hoy, decidí entenderle a mi nuevo aparatito y encima ¡tactil! (me van a salir callos!) después de 20 llamadas perdidas más o menos le agarré la onda, mientras el cielito dormitaba y se despertaba y quería comer, o ir al baño, o ir a la cama y yo con la teta y la bomba fortaleciendo el brazo y el pudor de un lado al otro hasta que la batería decía basta y hacía sonar su insultante alarme (¿cómo mierda apago la alarma?) y yo picaba y picaba sin parar los dedos de un tipo que... seamos sinceros... está podrido, harto, agotado de la situación; que no ha podido tocar su única compañera leal a lo largo de toda su existencia: su guitarra, no aguanta el peso... y sus hijas permanecen en silencio -sin entender el olvido- resignadas en la otra pieza. Un tipo que le han metido caños, manos y dedos por las que cuaquier ser humano ya hubiese puesto una denuncia por acoso y/o agresión, un tipo libre y sin ataduras; un tipo, que el único pecado que cometió en la vida fue ser fiel a sí mismo...

...Y volvemos con la loca, a las 11 de la noche terminé la jornada, tomé la última muestra de sangre y faltando 100 ml desconecté la teta, no sin antes sentarme un rato a su lado para hacerle compañía, para ser, aunque sea un momento, no sólo la que lo tortura, sino también la persona en la que puede poner su cabeza en las piernas y sentirse acariciado... De lunes a viernes, la cena es el único alimento del día que hago sentada y a mi antojo, casi siempre el menú consta de un par de quesadillas, pa'encontrar un refugio y el lazo con mi hogar; esta noche no pude ponerle salsa picante porque no había, así como tampoco fuí por la ropa a la lavandería, ni llamé para preguntar qué había pasado con el trámite de mi obra social. En fin, terminó la semana.

Acuéstese mi'jita que, mañana será otro día...

Lu*

2 jun 2011

En mi vida...

te amo más



Yo no sé qué pasará mañana...


Desde hace varios días, he vuelto a vivir en compañía; desde hace apenas unos días, tras interminables meses de llevar una mochila en solitario, he recobrado a mi mejor amigo... ¿el trasplante ha llegado? no, aún no... sin embargo Jorge está en constante mejoría. Tras interminables meses de internaciones y cabeza perdida, el organismo de mi marido comenzó a dar muestra de recuperación: anemia, desnutrición, hemorragias intestinales y la puta encefalopatía, habían dejado un cascarón en dónde -sólo a episodios- asomaba el alma, un alma férrea que, aunque oculta, no se rendía; tras incontables urgencias y guardias sus hermosos ojos mantenían la chispa en un cuerpo que se negaba a responder.

Tras aquella internación que me lastimó profundamnete, pues sentí ser yo quien lo llevaba al infierno, mi Ave Fénix renació y calza él mismo sus zapatos, camina, charla (¡charla!), bromea, reniega y putea. Es consciente de cada paso y cuidado, de lo que ha esperado y de que -por más dramática que parezca la situación- somos extraordinariamente afortunados. Nos tenemos uno al otro, "mientras estemos juntos" dijo él hace unos días y si, mientras estemos juntos podremos poner el pecho cada día.

Este impasse nos ha permitido conocernos y vernos despojados de toda filigrana, someternos a la dura carga de la "convivencia" (de 24 hs al día, como muéganos) que nosotros -ilusos- ¡pensamos que nos mataría! Nos ha vuelto a enamorar, a enamorarse cada uno de su valentía, de la humanidad del otro por entero, son épicas nuestras declaraciones de amor (y también nuestras tiradas de los pelos)... Nunca, nunca quisimos una vida común y quizá fue por eso que caminamos tanto, y ésto que hoy vivimos no entra en la normalidad de la multitud, pues los silencios no incomodan y las manos del otro sirven para mucho más que un fútil entre tanto.

En mi corazón brilla una luz de alegría, pues he descubierto el valor de dar hasta que duela; hasta que duela la espalda, los ojos, la cabeza, los pies, la cintura y la cordura. El mundo conocido se sacudió y a pesar de todo, estamos manteniendo nuestros pies firmes e intactos, confirmando la decisión tomada hace algunos años ¿qué depara el futuro? no lo sé y no me asusta la incertidumbre de ir descubriendo hora tras hora, no sé si el mañana nos reciba juntos o el amor nos encuentre cansados... tal vez no me preocupa demasiado; no me aferro a lo difuso, me consagro a una patente realidad: nos elegimos y ahora sabemos por qué...

Lu*

30 may 2011

30 de Mayo Día Nacional de la Donación de Órganos


El lunes 30 de mayo de 2011, en conmemoración del Día Nacional de la Donación de Órganos, se realizará un Acto en el Salón Ramón Carrillo del Ministerio de Salud de la Nación a las 11 horas. El evento contará con la participación de las máximas autoridades sanitarias nacionales, de representantes del sistema de procuración, de las principales sociedades científicas y de pacientes trasplantados. Se reconocerá a los hospitales que más logros obtuvieron en materia de procuración órganos en lo que va del año.

La fecha es una oportunidad para estimular la conciencia sobre el valor de la donación de órganos

El 30 de mayo en nuestro país se conmemora el Día Nacional de la Donación de Órganos por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº1079/97. La fecha fue establecida debido al nacimiento de Dante, hijo de una mujer trasplantada hepática en un hospital público, que representa la posibilidad de dar vida después de haber recibido un trasplante.

Esta fecha se presenta como una oportunidad para estimular la conciencia sobre el valor de la donación de órganos para trasplante y reflexionar acerca de un problema de salud que afecta a ciudadanos de nuestro país.

Durante los últimos años Argentina registró índices históricos en la generación de donantes y la disponibilidad de órganos. Los establecimientos sanitarios ocuparon un rol estratégico y la intervención de la comunidad hospitalaria fue determinante para lograr estos resultados

En el Acto, encabezado por el Dr. Juan Luis Manzur, Ministro de Salud de la Nación, se reconocerá a aquellos hospitales que reflejan en sus resultados la incorporación de la procuración de órganos y tejidos como una actividad médico asistencial propia de los establecimientos sanitarios.

Se otorgarán distinciones a los Hospitales con más procesos de donación en lo que va del año. También se reconocerá a aquellos organismos que han alcanzando las mayores tasas de donantes por millón de habitantes en este período.

La concreción del trasplante es posible gracias a la participación de la sociedad representada en el acto de donar, a la intervención de los establecimientos hospitalarios y de los organismos provinciales de procuración pertenecientes al sistema sanitario argentino.

En conmemoración de este día los organismos de procuración y Organizaciones No Gubernamentales de las distintas provincias llevan a cabo diversas actividades, teniendo como principal objetivo fortalecer el compromiso del Sistema de Salud -de sus profesionales, técnicos y trabajadores- con el proceso de donación y trasplante.

Información del INCUCAI

Hoy también en la Plaza de los dos Congresos trasplantados de todo el país, como así también personas que están a la espera de un órgano para ser trasplantadas, se concentrarán este lúnes, a partir de las 14, en la Plaza de los Dos Congresos, frente al Palacio Legislativo, para reclamar por una pronta sanción de la Ley para Trasplantados.

Este movimiento es impulsado, desde la provincia de Corrientes, por Germán Montenegro, un jóven trasplantado de hígado.

La ley, precisamente, se encuentra todavía en la Comisión de Salud y Deporte de la Cámara Alta. A pesar de contar con una adhesión mayoritaria de sus integrantes, todavía no obtuvo dictamen porque le falta una firma. Luego debería ser tratada en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Al respecto, los asesores responsables de la Comisión de Salud le aseguraron a NCN que este trámite podría ser muy rápido, debido al consenso que hay para su urgente debate en el recinto. Según el senador José Cano, existe un principio de acuerdo de todos los bloques que ello suceda en la sesión prevista para el miércoles próximo.
Fuente: Ley TX - leytx.com.ar


Doná tus Órganos y acompáñanos en la cruzada, Pacientes en Lista de Espera y Trasplantados de todo el país, agradecen tu compromiso. Apostemos a la vida!

29 may 2011

Gente divina del corazón...

qué suerte que hoy la alegría tiene tu nombre y tiene tu piel...



Fin de semana con amigos y el MELD bajo...



Finalmente concluyó otro fin de semana, otro más en esta especie de limbo que nos mantiene atentos al teléfono, por si llega el milagro... Uno más también donde la solidaridad de hizo presente, donde el sol acompañó tras un viernes sumergido en 8 horas hospitalarias para recauchutaje.

Paseos al aire libre, rica comida y palabras de aliento, es extraño cómo en medio de esta tempestad hay personas que, dejando de lado todo egoísmo, te toman la mano para ayudarte a pasar el mal trago. Nada importa -o si- que esa mano venga de alguien que ya ha pasado por ésto, de una mujer que acompañó a su marido trasplantado, ambos, sin lugar a dudas, pusieron -y bien puesto- el cuerpo. Parece mentira que cuando la sangre desaparece, la hermandad brote cruzando la ciudad, el país y el continente; dejando de lado trabajo, hijos, placeres para dedicarle tiempo a dos personas que sólo pueden hablar de padeceres.

El viernes recibí estóica la noticia: El MELD de Jorge había bajado un punto, se fué de 20 a 19, testificando que el milagrito debe seguir esperando ¿qué significa ésto? -"no mueve demasiado"- en palabras de un facultativo, pero es la diferencia de seguir en la carrera semanal, a mandarnos a la cola y volver a calentar motores hasta el próximo mes. Demasiado para nuestra psique. -"Es injusto, lo sé"- apuntó uno de los doctores -"pero así son los sistemas de medición internacionales"-, mientras yo me río (para no llorar) y bromeo (para no tirarme del balcón...). En efecto, así lo manda la facultad y no lo discuto... no es culpa de nadie que la lata de paté de mi marido apenas funcione a pesar de que el resto de su organismo se sigue deteriorando.

De no ser por quienes acompañan y equilibran mi cabeza y corazón, como ya lo dije: me tiraría de un balcón. Me ayudan a comprender que todo puede pasar, que nada está escrito, que todo pasa y todo queda y que tal vez, este tiempo en que haremos más lenta la marcha, podremos recobrarnos, reacomodarnos y tomar aire para volver a subirnos en la cresta de la ola; con el riesgo de caer pero también con la esperanza (la esperanza...) de volver a pisar el suelo firme.

Gracias entonces por estar, por acompañar, por no aflojar, por no aburrirse... por las pequeñas grandes cosas que hacen por nosotros, por ofrecernos su corazón; esta soledad y levedad en la que vivimos, sería más profunda y en definitiva más insoportable si no contáramos con ustedes. Que el universo se los multiplique!

(y mañana al médico otra vez...)

Lu*

26 may 2011

Aprendiendo a confiar...



Finalmente volvimos de la consulta de hoy, esa por la que tanto renegué el martes que le dieron el alta; esta vez por cuestiones de sillón, no pudieron hacer las prácticas necesarias y mañana debemos regresar, es así, para eso estamos aquí, por eso él se jubiló y por eso yo saqué licencia en la escuela... Por mucho que pese y haya que correr para cumplir con todo, es lo que se debe hacer.

Llegué y los doctores estaban a punto de reunirse en Ateneo, -"hablaremos de vos"- alcanzó a decirle su doctora (cuya palabra es para nosotros, pero sobre todo para él, palabra santa), -"espéranos 1 hora"- y así lo hicimos. Fuímos a la cafetería y desayunamos, aunque resulta más caro comer ahí que en los bares de los alrededores, el recorrido debemos hacerlo en silla de ruedas pues las hinchadas piernas y panza de Jorge, más su gran debilidad producto de la anemia, impiden que él pueda realizarlo por sus propios medios, no quedó de otra, la silla es del hospital y no puede andar paseando por doquier. Tomamos café con leche y tarta de batata (camote) y charlamos realmente animados, Jorge oscilaba entre la lucidez y sus viajes al país de andá a saber a dónde; sonreía, compartimos la tarta, aflojé sus zapatillas (tennis) y sentados en esa mesa -tomados de la mano- fué como si volviésemos al pasado.

Antes de la hora decidimos volver al consultorio y esperar ahí, no sin antes hacer una escala técnica para echarnos un cigarrito, para eso debíamos salir y hacia allá nos encaminamos cuando nos topamos de frente con su equipo de hepatólogos -se aguó el pucho- (cigarro). Lo atendieron con la camaradería que ya he descrito en algún otro post, mientras uno lo auscultaba otro hablaba conmigo sobre los detalles de la internación, sus laboratorios y los estudios que debía de hacerse; entendí todo, aunque ellos me "traducen" al criollo los complejos nombres clínicos, ya no hace falta, pues a estas alturas los hematocritos, leucocitos, creatinina, RIN y demás -otrora indescifrables- nombrecitos me los conozco como el precio del tomate.

Me quedé tranquila y salí de ahí con cierta paz: ya sabía -porque de boca de los propios médicos salió-  que el caso de mi esposo es uno de los más comentados y estudiados en cada Ateneo -"tenés mucha actividad en la sala"- le dijeron una vez, refiriéndose a esos encuentros semanales en donde se evalúa el todo por el todo de cada paciente, él mío particularmente está en estado calamitoso pero su laboratorio (es decir, las condiciones del pedacito de hígado que le funciona) sigue siendo una pinturita... Este equipo de brillantes doctores, me ha dado una vez más una muestra de que debo confiar, a veces no pueden explicármelo todo pero saben por qué hacen cada protocolo, lo mismo que yo no puedo explicar a cada alumno el porqué de cada uno de los trabajos, libros y procedimientos que utilizo para evaluar.

Elegimos bien nuestro centro de trasplante (nuestro derecho por ley a partir del 2005), más allá de ser privado y contar con una buena hotelería (fundamental para tantas asistencias), cuenta con el mejor equipo de trasplante reconocido incluso a nivel internacional; cuando hicimos las dos mil piruetas e indagaciones para decidir finalmente dónde atenderse, los resultados no dieron lugar a dudas, ahora tampoco. Debo aprender a esperar, a soltar, a dejar en las mentes especializadas la salud de mi esposo, debo recordar que -aunque sólo es un trabajo- el mío me apasiona y me involucro con la realidad de cada uno de mis muchachos, sé a quién exigir, a quién estimular, a quien "regalar" medio punto en un trimestral, a quien prestarle mis libros porque no los puede comprar.

Estoy aprendiendo a respirar cuando parece que el aire se acaba, como cuando era niña en las playas de Tampico y mi padre me enseñó a respetar el mar: "Si te atrapa una ola no luches, sólo déjate llevar; si te resistes te vas a ahogar, pero si te relajas tarde o temprano -seguramente con raspaduras- te escupirá".

Eso haré papá...

Lu*

25 may 2011

Espero que no te moleste que ponga en palabras...

qué maravillosa es la vida mientras estás en el mundo



Sin embargo...



Pocas veces he pensado lo que sería, si pasado el tiempo, no cumpliéramos nuestro objetivo, que el órgano no llegara y tuviera que decir adiós, despedirme para siempre... Pocas veces me he planteado esa posibilidad, aunque parece que hay mucha gente que insiste en que lo piense -con buena intención- pero cae como locro el 25 de mayo en estómago de extranjero.

Esas pocas veces que la funesta idea ha rondado por mi cabeza, me paralizo, no puedo ni siquiera imaginarlo, es una posibilidad no lo niego, pero me niego a aceptarlo como certeza. Esta historia comenzó hace muy poco, poco tiempo hemos tenido de disfrutar de nosotros, de lo que nos une y nos separa, de lo que nos hace bien y reconforta, de nuestras músicas y letras; yo me enamoré con la fuerza de un tornado inquieto, él con la sapiencia que dan los años y el haber andado.

Ante la pregunta de "si te vas o te quedas" a veces digo me voy; otras, me quedo. Si me voy es porque sin él mi moitivo se esfuma, si me quedo es porque al lado de él construí una aventura suficiente; su ausencia sería una burda jugarreta a quien hubo de cruzar 2 veces el mar para toparse con un hombre que se hiciera necesario. Hoy extrañándolo tanto -porque aunque esté conmigo, no es el hombre que amé- me sincero y pienso en el vacío que quedaría si el puto destino ya hubiese decidido jugar y empezase a tirar los dados.

Pocas veces una se enamora como idiota y es correspondida, pocas veces se encuentra al ser perfecto que tenga tu misma dosis de locura y fuego; una pareja, el compañero del viaje vital que te permite mirar más allá y recorrer senderos en silencio, o acobacharse y charlar -bailar jamás-; confrontar con verdad y salir ileso, reivindicado. Nos costó mucho llegar a este entendimiento, son 23 años de caminos dispersos, pero cuando, a fuerza de amar y a pesar de los contratiempos, pudimos darnos cuenta que nuestra imperfección era lo que el otro buscaba para echar amarras y ya no tener que lanzarse al mar, el corazón descansó contento.

Pasan los días y las internaciones, varias veces a la semana consulto su lugar en la lista, si sube o baja porque aún hay tiempo, aún no se acaba... Por eso mi rabia y mi bronca, por eso la angustia; he decidido salvar esta vida porque también es la mía, es mucho lo que este hombre ha obrado en mí, por eso lo arropo, lo baño, lo mimo, por eso lo llevo en brazos; todos los días le digo lo feliz que soy a su lado y si tuviera que elegirlo nuevamente, a pesar de lo que hoy vivo, sin embargo lo haría, porque mi alma vagabunda sabe: no hay otro como él.


Lu*

24 may 2011

De vuelta en casa...


Tras varios días de ausencia, Jorge está nuevamente en casa, hasta último minuto todo fue un misterio: los clínicos decían "se va"; los hepatólogos, "se queda", unos lo emocionaban otros lo pinchaban, mientras yo contenía su angustia preparando su cabeza que ya está demasiado volada. En el tire y afloje, nosotros quedamos de rehenes, finalmente la noticia llegó y a levantar los bártulos que habíamos acumulado.  Pese a mis intentos porque se quedara un par de días más, la decisión no estaba en mis manos... debemos volver el jueves, para realizar estudios complementarios y hacer controles, me lo traje, a regañadientes ¿si ya estábamos ahí, por qué no se los hicieron de una buena vez? que me expliquen por qué si está inactivo en lista (cosa que sólo pasa cuando las cosas no están del todo bien, fundamentalente cuando hay infección) ¿por qué mierda lo dejaron ir? Si, si, ya sé que mañana es feriado, mañana nadie quiere trabajar pero acá los que estamos jugados somos nosotros.

A los pedos el jueves deberé llevar a mi marido -otra vez- al hospital, y a los pedos salir para llegar a tiempo a la obra social y sacar las 2000 órdenes para los estudios que quedaron pendientes, a los pedos con el bonito mío dando vueltas de lugar en lugar, de taxi en taxi, porque para poder cumplir con todo no quedará un momento para poder llevarlo a casa, -"cualquier cosa lo traes a la guardia"- me dijeron y en esa cualquier cosa median de 30 a 40 minutos de traslado... En fin, supongo que habrán hecho lo correcto, después de todo quien tiene que partirse y cubrir cada uno de los costados (que a veces parecen infinitos) no es su paciente; hace tiempo, quien se ocupa de nuestro expediente en la obra social me dijo: "Pon atención porque te vas a despersonalizar, vos no vas a existir y necesitas tener mucha base para no caerte cuando todo ésto acabe", agradecí sus palabras y conforme pasan los meses las voy entendiendo más y más, tengo muy presente que yo no soy la que importo, quien se está pulseando con la muerte no soy yo, quien pone el cuerpo en la camilla tampoco, pero sucede que este paciente necesita un acompañante y en toda la extensión territorial argentina (que es grande) no hay nadie -¡nadie!- más que esta re-boluda que hoy ha vuelto a perder los estribos.

¿La buena noticia? Jorge está en casa.

Lu*

23 may 2011

Más de 100 palabras...

Que valen la pena



No hay mal que dure 100 años...


Una sucesión de acontecimientos me llevaron hace unos días a casi perder la cabeza, otra sucesión de acontecimientos me hizo recuperarla. No se si fue la voluntad, o el universo alineándose a mis pies, pero una concadenación de eventos me llevó a encontrarme hoy así, en santa paz.

Mi histórico cable a tierra han sido las palabras, poder articular, largar, sacar, escupir los nudos que amenazan con anidarse en mi garganta, el silencio me mata, el silencio mío, ese que a veces pretendía escaparse a gritos; confiada desde siempre en lo que me gusta llamar "señales de la vida" y a sabiendas que el cuerpo también tiene su lenguaje, había pasado por alto los semanales dolores de garganta y al entorno que clamaba con fuerza: Detente! Cuando todo parece desbocarse, sabio es poner el freno y aprender a soltar lo que las humanas manos son incapaces de contener.

Me sinceré con mis padres, a quienes creyendo preservar, sólo causaba incertidumbre mientras yo me perdía de su brazo protector; volví a escribir, aquí, tirando palabras al ciber-espacio; fuí a la peluquería, mis rizos dejaron el desastre oculto bajo una vincha (banda); me perdí entre la gente y compré un libro; acepté que hay cosas que yo no puedo manejar y que es mejor que la manejen los doctores, sin culpas; volví a leer... volví a leer de la mano de una vieja amiga: Antonieta, con sus reminiscencias al Paseo de la Reforma y su Ángel; volví a estudiar, retomé el ensayo final de la especialización que me costó plata y horas nalga ¡debo titularme! no puedo dejar círculos sin cerrar porque los pendientes son implacables palos en la rueda que no te dejan avanzar.

Al detenerme me acordé de mí, y después de mucho tiempo pude dormir y darme largos baños calientes, cortar mis uñas con tijeras y no con los dientes; despertar con música y salir a la calle con ella. Jamás he renegado ni preguntado ¿por qué a mí? (¿por qué a él?) y ¿por qué no?, he aceptado cada instante porque a lo largo de mis variados caminos, aprendí que tras sumergirme en el fango tengo el poder de renacer; no sé si todo pasa por algo, aún no tengo la suficiente certeza para tal afirmación, sólo se que lo que hoy vivo -a pesar del dolor- me ha regalado instantes que merecen ser recordados y agradezco, agradezco por las sonrisas y la solidaridad, por las declaraciones de amor y la grandeza de algunos corazones, por la ternura y paciencia que he sido capaz de recibir y dar.

Procuraré eternizar lo que ahora digo, porque con mi total imperfección, volveré a los cafés amargos, a la sosobra del pecho oprimido, a las horas bañandas de llanto escondido, rinconero de secado rápido; a los pelos de loca y la mentira de los sueños perdidos. Y mientras eternizo -y para no cansar- voy a apagar la compu, me voy a bañar y dormir como es debido, a soñar con los angelitos: pío, ato, amén.

Lu*

21 may 2011

Mientras me quede corazón...

Siempre vuelve a amanecer



Otra y van...


Ayer amaneció, y a pesar de que el cielo teñía de gris, nosotros despertamos contentos y apurados; nuestra larga semana de visitias al hospital estaba a punto de terminar, sólo quedaba una consulta -y un drenaje- y estaríamos libres todo el fin de semana. Jorge entusiasmado, por el -literal- peso que le sacarían de encima ya planeaba el sábado al aire libre, al sol, un paseo por el Delta pintaba como una muy buena opción. Y así una vez concluída la consulta con sus respectivos análisis, desayunamos y mientras hacíamos tiempo aproveché para sacar los turnos e ir adelantando los trámites, intentando así despejar un poco la siguiente semana.

A las 12:00 hrs. muy puntales hicimos el ingreso para una punción más, -una raya más al tigre- como suele decir mi marido, llegamos muy sonrientes a la sala y mientras lo atendían aproveché para ir a buscar a su hepatóloga y hacerle algunas preguntas. Ella respondió y también preguntó, cosas tan específicamente comunes que uno ya empieza a ver como "normales". -"Cuando terminen, van a ir hacerle otros controles", asentí y me fuí volando a buscar al interpelado, que clamaba ya por mí creyéndose en el olvido; pasamos al sillón de cada 3 semanas, cómodo, mullido, especial para reponer lo que falta y después decir un rápido hasta luego.

En efecto, horas más tarde se acercó uno de los chicos de hepatología, comenzó a preguntarme y mi boca no paraba de contar y contar cada detalle en la vida cotidiana de la última semana: la ansiedad, las largas noches en vela, el carácter volátil, comezones, nuevos medicamentos, jaquecas, ¡mi locura! etc, etc, etc. Me escuchó con complicidad, y es que suelo hablarle como a un chico más de la camada (después de todo, si no es de mi edad, es acaso menor que yo), no sé si esté bien o mal, pero poder narrar a boca de jarro hace que yo no pierda un sólo detalle. Entró, saludó a mi esposo bromeando, como es su costumbre, y comenzó a revisarlo sin parar de bromear, después me llamó aparte para explicarme lo que sucedía.

A estas alturas, hasta el lector más inexperto adivinará el dictamen: Internación. Lo que yo veía "normal y, que justificaba como "parte de", resultó que no era tan así, era preciso estabilizarlo porque dentro de poco yo no podría manejarlo... Cuando en diciembre del 2010, lo intervinieron para colocarle el TIPS, nos notificaron de los riesgos que -de no funcionar- el aparatito acarrearía, pensamos largamente antes de firmar, el miedo de "perder la cabeza" era algo que asustaba en gran medida a mi, absolutamente cerebral, marido -"sin mi cabeza no"- me decía y tras varias charlas con especialistas nos decidimos y pusimos la firma; el dichoso aparatito jamás funcionó, al mes ya estábamos de vuelta con los drenajes, más espaciados, si... pero no resultó lo que esperábamos, lo que si resultó fue el fantasma del deschavete, la llamada Encefalopatía.

Así que desde ayer mi caballero duerme en el hospital, yo lo acompaño a lo largo de todo el día y por la noche vuelvo a casa para descansar un poco y distenderme, después de tantas internaciones uno ya no se acelera, es parte de la vida, ésta vida. Su habitación parece una extensión del dormitorio de casa, procuro que nada le falte, que esté lo más cómodo posible, las enfermeras (y como ya lo dije antes) médicos y mucamas lo conocen -nos conocen- así que cada vez que vuelve lo reciben con cariño y un dejo de tristeza, pues cada vez que le dan el alta se despiden diciendo: Espero que tu próxima internación sea la del trasplante...

Y mientras el trasplante bendito llega, paseamos por los pasillos desiertos en fin de semana, comemos chucherías, charlamos, dormimos, reímos y cuando el cuore lo pide, lloramos juntos tomados de la mano. Esta internación es tan rutinaria que los amigos ya no llaman, a pesar que los sobresaltos nunca faltan, pero uno se va haciendo cada vez más resistente, más curtido, más... más fuerte; y no es que no duela, que no se conmueva el alma, que no se destruya mi espalda por tantas horas sentada, tampoco pasa mi estreñimiento nosocómico, ni mis nervios, ni su desconsuelo, ni el miedo al porvenir, es sólo que ante el sufrimiento uno va echando mano de lo que tiene para poner en resguardo, aunque sea un poquito, el corazón.

Lu*

19 may 2011

Extraño mis libros...



Hoy después de hacer el trámite de todos los jueves, el que nos permite mantener esta historia, decidí caminar por la calle Perú, perderme entre tanta gente y -debajo de los lentes oscuros- lagrimear un poco; respiré y respiré profundo, con la profundidad que sólo acompaña a la libertad, libertad de sentirme por un instante parte de ese mundo que a pesar de nunca detenerse, para mí permanece congelado; miré distraída cada uno de los puestos que han hecho de esa peatonal (cuya continuación es Florida) un mercado persa, poco queda ya de los artesanos, hoy se puede ver -entre los neo-hippies- un cúmulo de oferta variada made in China.

Caminé hacia el correo ubicado en Av. de Mayo, y al entrar me di cuenta que había dejado en casa (otra vez...) la dirección a donde debía enviar el valioso paquete que llevaba en mis manos, un pequeño presente para ese hermoso niño que se ha convertido en una esperanza en este corazón condolido: Mi sobrino, la luz en mi orscuridad y la promesa de un mañana. A sabiendas que no podré asistir a su nacimiento, quiero estar presente aunque sea a la distancia, por eso, esa cajita conteniendo ropa dimininuta color celeste se ha convertido en una asignatura pendiente.

Habiendo olvidado la dirección, pensé por un momento en continuar mi caminata sin rumbo fijo, a ver qué podía encontrar y tal vez sin buscar me topara con algo que pudiera sorprenderme, miré el reloj y supe que debía volver, la interminable espera en la obra social, donde sabes a qué hora llegas pero no a qué hora te vas, hizo que mi tiempo en la calle se detuviera. Al pasar encontré un par de flores de piel y las compré, pensando en el verano y la flor de una sandalia que perdí en una ambulancia, acto seguido me dirigí a la calle que tomo cada día para volver a casa, caminaba ensimismada en las múltiples necesidades no cubiertas que mi esposo tendría apenas yo cruzara el quicio de la puerta cuando mis ojos se perdieron en una manta colmada de libros viejos, -"están de promoción" me dijo el librero callejero y decidí que acaso podía demorarme un par de minutos, total, las obligaciones y demandas no cambiarían si yo llegaba con un libro de más o de menos.

Me gustan los libros usados, tengo predilección por ellos, no sólo por lo económicos que resultan en comparación de los nuevos, sino por esa sensación de estar compartiendo al unísono las fantasías de algún otro, me gusta su olor, su color amarillento, me gusta leer sus inscripciones y dedicatorias, yo misma dejo mi huella en cada uno de los libros que leo, y que a veces libero, regalo, presto, y en algunas ocasiones nunca más recupero. Aquel que lee sabe lo que cuesta desprenderse de un libro, favorito o no, incluso si ha sido una mala lectura, a los lectores fanáticos nos gusta coleccionar esas historias por lo que nos movieron, por eso compro libros que otros ya leyeron, así cada libro adquiere doble sentido: la obra que el autor consignó y la vida de quien habiendo leído, se desprendió.

Junto a mí, un joven estudiante pagaba 2 monedas por Cortázar, el vendedor le hizo una rebaja porque era un joven lector de Cortázar, vaya a saber Dios si era verdad o una treta de mercachifle, pero mi alma de maestra no pudo dejar de asentir con alegría ¡nuestros muchachos están leyendo!... Yo seguía buscando un libro que me hablara, entre los muchos autores conocidos, desconocidos e ignorados, vagatelas de mercado y verdaderas joyitas en buen estado, mi corazón latió reconociendo "El llano en llamas". -¿lo conoce? preguntó el vendedor. -¡por supuesto! me lo llevo. -Un muy buen libro, dijo. -Si, un muy buen libro, respondí.

Y así, feliz y alejada de toda tribulación seguí caminando, recordando cada uno de los cuentos del libro que llevaba en mis manos, acaso he leído a Rulfo una decena de veces y siempre vuelvo para encontrar aquello que se me había escapado. Regresé a casa pensando en los autores que hasta ahora ahora he leído y los muchos que me faltan por conocer, pensando en la pila de obras pendientes, "empolvadas", que me esperan silenciosas en mi mesita de luz y que no he tenido tiempo ni ganas de disfrutarlos. Extraño tanto mis libros, poder concentrarme más de 15 minutos sin interrupciones, adentrarme en un mundo que no me pertenece pero que por fuerza de leer he de apropiarme... esta noche volveré hacer un intento, si no me duele la cabeza, la espalda, los brazos o el alma, trataré de ver si mis ansias por leer aún no se han calmado, lo intentaré pero no prometo nada pues, a pesar de extrañarlos tanto, son muchas las necesidades que debo cubrir al llegar a casa...

Lu*